Pérdida auditiva súbita: causas, síntomas y tratamiento
La pérdida auditiva súbita ocurre cuando la audición se deteriora en un período de tiempo muy corto, que puede ir desde segundos hasta unos pocos días. Generalmente afecta a un solo oído, que puede quedar completamente sordo o percibir los sonidos de forma apagada, distorsionada o como si llegaran desde el otro lado de una pared. Ante cualquier disminución repentina de la audición, es fundamental consultar con un médico de inmediato.
También conocida como infarto de oído, esta afección aparece sin previo aviso y sin una causa identificable clara, lo que la hace especialmente importante de reconocer a tiempo.
Síntomas
Los síntomas suelen presentarse en un único oído y son indoloros. Entre los más frecuentes se encuentran:
- Pérdida auditiva repentina, que puede ir desde una leve disminución hasta la sordera total.
- Sensación de presión en el oído afectado.
- Acúfenos (zumbidos de tono agudo).
- Entumecimiento o sensación de adormecimiento en la piel, presente en aproximadamente el 50 % de los casos.
- Mareos, referidos por cerca del 30 % de los pacientes.
- Dolores de cabeza o hipersensibilidad al ruido, en un porcentaje algo menor.
- Audición de doble tono (percepción simultánea de sonidos más agudos y más graves), en alrededor del 15 % de los afectados.
Cuando solo está afectado un oído, el paciente también puede perder el equilibrio auditivo: le resultará más difícil localizar de dónde provienen los sonidos y seguir conversaciones en entornos ruidosos.
Ante cualquiera de estos síntomas, se debe buscar atención médica cuanto antes.
Causas y factores de riesgo
La sordera súbita puede tener múltiples causas, entre ellas infecciones graves como la meningitis, traumatismos craneales, alteraciones del sistema inmunitario, trastornos circulatorios, ciertos virus y medicamentos ototóxicos (que dañan el oído). Los tumores del ángulo pontocerebeloso y los problemas cardiovasculares —que reducen el aporte de oxígeno al oído— también pueden desencadenarla. Incluso un golpe o una explosión muy fuerte pueden provocarla al dañar la cóclea.
Entre los factores de riesgo más destacados se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, los trastornos del metabolismo lipídico, el estrés y el tabaquismo. Cabe señalar que las personas mayores de 60 años que sufren este tipo de sordera presentan un mayor riesgo de accidente cerebrovascular en los cinco años siguientes.
Diagnóstico
El diagnóstico combina una entrevista clínica detallada con diversas pruebas: inspección del canal auditivo y el tímpano, audiometría, análisis de sangre, y en algunos casos tomografía computarizada o resonancia magnética para descartar tumores, infecciones o trastornos circulatorios cerebrales. También se debe descartar una enfermedad cardíaca subyacente.
Se considera pérdida auditiva súbita cuando existe una disminución de al menos 30 decibelios en tres o más frecuencias.
Tratamiento
El factor más determinante en el pronóstico es la rapidez con la que se inicia el tratamiento. No hay tiempo que perder: acuda a su médico de cabecera para que le derive urgentemente a un especialista en otorrinolaringología.
El tratamiento de referencia es la prednisona (corticoide), que debe iniciarse en un plazo máximo de 14 días desde la aparición de los síntomas, siendo lo ideal dentro de los primeros 7 días. Cuanto antes se comience, menores serán las secuelas.
La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, aunque en algunos casos persiste una pérdida auditiva permanente. Si quedan restos auditivos, un audífono convencional puede ser de gran ayuda. En casos de sordera grave o total, puede valorarse un implante de vía ósea (BAHA), que transmite el sonido del oído afectado a la cóclea del oído sano mediante vibraciones.
Prevención
- Adoptar un estilo de vida saludable contribuye a reducir el riesgo. Se recomienda:
- Evitar la exposición a ruidos intensos y, cuando no sea posible, utilizar protección auditiva adecuada
- Controlar el estrés y evitar el tabaco.
- Seguir una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente para mantener una buena circulación sanguínea.
CENTRO DEL AUDÍFONO. Cirilo Amorós 17 Bajo. Valencia (46004)





