La parálisis de Bell es un trastorno raro que afecta al nervio facial y a los músculos. Puede aparecer después de un herpes labial u otra enfermedad vírica como la gripe o un resfriado. Podrías notar dolor de cabeza y dolor, o espasmos o debilidad en un lado de la cara.
Durante las siguientes 48 horas aproximadamente, una mitad de tu cara puede empezar a caer. Puede que tu sonrisa parezca ladeada. Uno de tus párpados puede caer o puede que tengas problemas para cerrar ese ojo. También puedes notar pérdida del sentido del gusto, mareos, zumbido en el oído (acúfeno) u otros síntomas que apunten a un problema en el nervio facial.
La debilidad facial que acompaña la parálisis de Bell puede ser similar a la observada en un paciente con ictus. Una evaluación urgente por parte de los médicos distinguirá entre una verdadera parálisis de Bell y parálisis facial de un ictus.
¿Cuánto dura la parálisis de Bell?
En la mayoría de los casos, la parálisis facial causada por parálisis de Bell es temporal. Es probable que notes una mejora gradual después de unas dos semanas. En tres meses, la mayoría de las personas han recuperado la movilidad y la función completa de su rostro. Un retraso en la recuperación suele ir acompañado de algún tipo de función facial anormal.
Pero si la parálisis facial por parálisis de Bell no mejora, existen opciones de tratamiento eficaces.





