Acúfenos (Tinnitus): dieta.

May 8, 2026

Durante décadas, el acúfeno se abordó casi exclusivamente como un problema auditivo. Hoy sabemos que esa visión es incompleta. La evidencia científica más reciente señala hacia un factor que a menudo pasa desapercibido: la alimentación.

Un estudio publicado en 2020, basado en encuestas a más de 30.000 personas, observó que determinados cambios en la dieta se asociaban con una reducción en la frecuencia y la intensidad del zumbido en un subgrupo de participantes. Aunque no se trata de una solución universal, los resultados apuntan a una relación significativa entre salud metabólica y percepción del tinnitus.

Los investigadores destacaron especialmente el papel de las grasas en la salud vascular. El oído interno depende de una red de vasos sanguíneos extremadamente fina y sensible. Cuando la circulación se ve comprometida —por dietas ricas en grasas poco saludables, resistencia a la insulina o alteraciones metabólicas— la función auditiva puede resentirse.

Una mala salud vascular no solo incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes; también puede influir en la intensidad del acúfeno. En este contexto, cuidar la alimentación deja de ser una recomendación general y se convierte en una estrategia complementaria dentro del abordaje integral del tinnitus.