Cómo la relajación puede ayudar a combatir los acúfenos

La relajación es importante de dos motivos: en primer lugar, ayuda a evitar a alivuar las molestias ocasionadas por el acúfeno. Para muchas personas, el estrés es un desencadenante del acúfeno, por lo tanto el aprender algunas técnicas de relajación puede ayudar a prevenir su comienzo. Y cuando se percibe zumbidos de oído, tranquilizar el cuerpo y mente es una herramienta vital para evitar que el acúfeno afecte la vida personal del quien lo sufre.

Además, el estrés y la ansiedad pueden ocasionar que el acúfeno se perciba con más intensidad.  Aprender a relajarse ayudará a romper el ciclo de estrés. A medida que usted esté más calmado y relajado, encontrará más facilidades para combatir el acúfeno.

Las técnicas de relajación, como los ejercicios de respiración, la relajación muscular o el yoga, pueden ayudarlo a reducir la intensidad de su acúfeno, y a disminuir su impacto sobre actividad diaria

 

En el Centro del Audífono se le informará de técnicas de relajación para el control del acúfeno. Hable con nuestro especialista en acúfenos si cree que podría beneficiarse. También puede aprender cómo relajarse acudiendo a clase de relajación, yoga, taichi. Hay muchas aplicaciones (aplicaciones de software) para teléfonos inteligentes y tabletas pueden guiarlo a través de ejercicios de relajación.

La respiración profunda . 

Consiste en adoptar un patrón de respiración que implica una inspiración profunda, seguida de un período de retención (entre cinco y diez segundos) y posteriormente una lenta exhalación del aire. Inicialmente se lleva a cabo iniciando una postura cómoda, ojos cerrados, sin estímulos distractores, centrándose en las propias sensaciones corporales.

  •  Inhala durante 4 segundos
  • Retenga la respiración durante 7 segundos
  • Exhala durante 8 segundos
  • Repite varias veces
yoga acúfenos

Relajación progresiva

 

La relajación muscular progresiva se basa en hacer un recorrido por los grupos musculares y relajarlos de forma paulatina. Para realizar esta técnica de relajación debes sentarte, apoyando las palmas de las manos en los muslos, o tumbarte boca arriba en un sitio cómodo y tranquilo.

Cierra los ojos y haz una respiración profunda diafragmática. Luego tienes que centrarte en la mano dominante, apretando el puño y contrayendo los músculos hasta el antebrazo. Conserva la tensión durante unos segundos y flexiona los músculos. Repite el proceso con la otra mano y el bíceps.

Imágenes guiadas

La visualización es una de las técnicas de relajación más eficaces y sencillas que se pueden poner en práctica en cualquier espacio y momento. Consiste en imaginar una escena en la que te sientes en paz.

Involucrar a los sentidos en una escena o viaje relajante y reconfortante puede relajar el cuerpo, mente y alejar el foco de los sonidos irritantes del acúfeno. Ya sea que te estés imaginando caminando por la playa o por un tranquilo sendero arbolado, asegúrate de incluir el sonido como parte de tus imágenes.

Así pues, se trata de trazar imágenes mentalmente y realizar un viaje visual a un lugar que nos es grato o a una situación placentera. Aprende a incorporar diferentes sentidos, por ejemplo, el olor, la vista y el tacto. Puedes, por ejemplo, imaginarte en el mar, mecido por las olas, sintiendo el contraste del agua fría con la calidez del sol sobre tu cuerpo, el sabor salado del agua en tus labios, etc. Los pensamientos positivos con visualizaciones placenteras son realmente buenos para relajarse.