Estrés y acúfeno

El estrés y acúfenos van de la mano. El estrés puede tener un impacto negativo en el bienestar físico y mental de una persona, y puede desencadenar la aparición de acúfenos.

 El efecto de las emociones sobre la molestias del acúfeno

El sistema límbico cerebral juega un importante en la aparición de molestias a causa del acúfeno.

La investigaciones auditivas han demostrado que el sonido del acúfeno en sí mismo no es la causa de la molestia, sino cómo reaccionamos al zumbido lo que causa angustia. No todas las personas con pérdidas auditivas se aquejan de acúfenos. Algunas personas con pérdida auditiva profunda, que deberían escuchar acúfeno constantemente , no lo escuchan en absoluto.

Aquí es donde entran en juego las emociones

El cerebro está expuesto a millones de bits de información, cada segundo. Pero, lee está página, es poco probable que se dé cuenta de mucho más, además de las palabras que está leyendo

Córtex auditivo

¿Cómo tiene lugar este proceso?

El cerebro tiene filtros que determina que procesos requieren una consciente atención y las qué podemos ignorar con total seguridad

Una regla de los filtros cerebrales es que no se puede ignorar cualquier estímulo que tenga una asociación negativa

El acúfeno, a menudo, se percibe como una estímulo negativo, debido a que molesta, pero no se puede controlar.

El Sistema límbico tiene un papel fundamental en las respuestas fisiológicas ante ciertos estímulos a los cuales nos vemos expuestos y que nos provocan emociones como el miedo, la ira o alegría.  Por ejemplo, ante una situación que nos provoque miedo ( acúfeno) nos mantendrá en estado de alerta.

Los oídos están conectados al sistema nervioso que a su vez está controlado por el sistema límbico, por tanto se deduce que el sentir, los estados de ánimo y las emociones son quienes regulan y controlan la expansión o contracción de los órganos de nuestro cuerpo. Visto desde esta perspectiva podemos tomar en consideración la importancia que el “cerebro emocional” tiene sobre nuestro accionar.

El sistema límbico sería como el juez que determina lo que merece ser aprendido y lo que no merece la pena, dependiendo de las sensaciones placenteras o dolorosas que nos produce cada situación.

Es decir, que del sistema límbico depende el modo en el que se aprende el valor positivo o negativo de cada una de las experiencias que se viven. Pero, además, el modo en el que el sistema límbico influya en nuestra manera de aprender irá teniendo repercusiones en nuestra personalidad.

 

El estrés y acúfenos van de la mano. El estrés puede tener un impacto negativo en el bienestar físico y mental de una persona, y puede desencadenar la aparición de acúfenos.

Como todos sabemos, estamos viviendo en un mundo estresante y el estrés es una parte natural de la vida cotidiana. El estrés es la respuesta normal de una persona a factores de presión, retos o para cualquier cosa que perturbe la vida normal de una persona.

El circulo vicioso del acúfeno

El acúfeno o zumbido de oído puede desencadenar emociones negativas. A menudo, la gravedad de la reacción depende de la percepción del zumbido a nivel cerebral. Es decir, si se percibe como negativo, es muy probable que de lugar a una respuesta emocional negativa. Entonces puede hacer que el cerebro presta más atención al zumbido de oído y, por consiguiente, se perciba el acúfeno con mayor intensidad.

Esta mayor percepción incrementa la respuesta cerebral de aversión incrementando con ello la atención prestada al acúfeno, creando de esta manera un círculo vicioso que afecta a sus sistemas nerviosos. La ansiedad, trastornos del sueño, depresión y falta de concentración son algunos ejemplos de problemas asociados, lo que acentúa el circulo viciosos.

El estrés auditivo es debido a la exposición prolongada a ruidos de fuerte intensidad, como son los  conciertos en directo , así como trabajadores de la industria en donde se produce de forma continuada ruidos muy intensos.

Así mismo, el estrés físico que proviene de la falta de descanso o se sueño, el agotamiento físico por el trabajo o exceso de trabajo en la escuela y de algunas condiciones médicas como infecciones, inflamaciones, tumores, problemas cardíacos y de los vasos sanguíneos también pueden desencadenar los acúfenos por estrés.

Por último, el estrés emocional como el duelo, problemas de pareja, el divorcio, la presión en el trabajo, la ansiedad y la depresión puede desencadenar o hacer que empeore el acúfeno por estrés.

Cómo deshacerse de los acúfenos por estrés.

Una de las claves para controlar el acúfeno es manejar el estrés. Eliminar o reducir los niveles de estrés puede ayudar a poner los acúfenos bajo control y minimizar su impacto en tu vida. Así que ¿Cómo se puede controlar y manejar el estrés para evitar los acúfenos estrés?: aprende a relajarte a través de ejercicios de relajación. No importa cuál sea el método que elijas, lo más importante es aprender a relajarse.

Medicamentos. Si tú sientes que necesitas medicamentos para ayudarle a lidiar con el estrés, la ansiedad o la depresión, debes hablar con tu médico. éste puede prescribir antidepresivos para tratar la depresión y mejorar tu estado de ánimo.

Los sedantes y tranquilizantes también pueden ser recetados por tu médico para que te tengas menos ansiedad y puedas dormir. Recuerda que los medicamentos se prescriben, generalmente, por un corto período de tiempo, el uso prolongado puede ser peligroso y adictivo. Es importante hablar siempre con tu médico con respecto a tus medicamentos y los efectos secundarios.

Mejora tu salud en general.

El ejercicio regular y una dieta equilibrada son importantes para tu bienestar en general. Una mente sana y un cuerpo sano te darán una perspectiva más positiva. Una persona con actitud positiva tiene una vida menos estresante.

Debes evitar hábitos poco saludables como fumar, beber alcohol y consumir demasiada cafeína. El alcohol, la cafeína y la nicotina no son sustancias saludables y pueden tener efectos negativos sobre su cuerpo, la mente y los estados de ánimo.